1. Freír la cebolla y los dientes de ajo en una olla a fuego medio con la mantequilla y un chorrito de aceite de oliva.
Agrega todos los ingredientes (excepto las alas). Revuelve bien y deja cocinar lentamente durante 20 minutos. Revisa la sal y cualquier otro de los ingredientes si consideras que faltan. Transcurrido este tiempo, la salsa debería haber reducido un poco y su sabor estar concentrado. Si notas que aun está muy líquida, súbele la temperatura a la cocina y revuelve constantemente para que se reduzca.